Ponce recordó que hace 16 años Jaime García, director de un club de admiradores de Juan Gabriel, le invitó a pintar un mural dedicado al “Divo de Juárez” en una pared sobre la calle Westlake a pocos pasos de la calle 7. Aquella obra se tituló “La tierra que se nos fue”.
Dos años después el mismo club proveyó los materiales para crear el segundo mural del compositor en la esquina de las calles Western y Oakwood, titulado “Los Ángeles de Juan Gabriel”.
“La inspiración fueron los niños (a los) que ayudaba Juan Gabriel, a muchos apoyaba con gastos médicos o educación musical”, dijo Ponce, quien además ha pintado cuadros del cantante para varios de sus admiradores.
El centro de su tercer mural sobre Juan Gabriel es un retrato con sombrero, pero también hay otros elementos como “un par de angelitos” bajo el rótulo “Arriba Juárez” que hace referencia a Ciudad Juárez, la ciudad del norte de México donde vivió el cantante y donde hoy están sus cenizas siguiendo su voluntad.
Santa Hernández, originaria de la capital salvadoreña y dueña de la tienda donde Ponce está pintando, dijo a Efe que “es muy doloroso lo que ahora México y el mundo estamos viviendo con la muerte de un poeta”.
“De un hombre con amor, de un hombre que ha sabido llegar a los corazones para llorar, para reír, para amar, para desamar, todo lo tiene Juan Gabriel”, expresó Hernández, quien vive en Estados Unidos desde 1969.
“Yo siento como que se me ha muerto un hijo con la partida de Juan Gabriel”, aseveró.
Hernández proveyó los materiales y Ponce produce la obra de forma gratuita.
María Franco, originaria de Guatemala, emigró a EE.UU. en 1983 y vive en North Hills en donde en su recorrido a la tienda observa el proceso de creación del mural.
“Nos dolió mucho cuando nos enteramos de la muerte de Juan Gabriel, por eso en nosotros hay luto”, dijo a Efe Franco.
“Pero al ver el mural todo mundo se siente feliz, porque vamos a tener algo de él aquí”, aseguró.